UA-47853681-1

3 de febr. 2015

Brioches

Buenos días,
Después de varias semanas sin publicar (otra vez…) esta semana quiero enseñaros lo último que he preparado. Se trata de brioches, esos panecillos típicos franceses que a mí me recuerdan las meriendas de los cumpleaños infantiles (por lo menos a los que yo asistí de pequeña).
Utilicé la receta del roscón de Reyes para preparar la masa del brioche, y los hice de tres tipos: redondos y sin relleno, rellenos de cabello de ángel y rellenos de compota de manzana. No los hice demasiado grandes porque la masa del brioche me parece que es un poco espesa, y pensé que de ese modo serían mejores para comer. 
Los redondos no tienen ningún secreto, se trata de coger pequeñas porciones de masa y darles forma redonda antes de poner en la bandeja para que fermenten. Para los rellenos simplemente se trata de aplastar la bola de masa con el rodillo para darle forma alargada y colocar una cucharadita de relleno en un extremo, enrollamos la masa sobre el relleno hasta la mitad; con un cuchillo afilado hacemos cuatro cortes y ponemos las tiras de masa obtenidas encima de la masa con el relleno. 
Una vez todos los brioches preparados hay de dejarlos fermentar una segunda vez hasta que han doblado su volumen, y después ya podemos pintarlos con huevo batido y hornearlos durante unos 10 minutos, más o menos a 180ºC hasta que estén dorados. En este caso, a los que iban rellenos de compota de manzana les puse un poco de azúcar húmedo por encima, para diferenciarlos de los de cabello de ángel una vez cocidos. 
Sólo queda dejarlos enfriar antes de comerlos, cosa bastante difícil ya que desprendían un olor buenísimo que daba ganas de probarlos aún con el riesgo de quemarme la lengua en el intento.
Pudimos aguantar la tentación y los guardamos hasta la mañana siguiente para el desayuno, y debo decir que fue un desayuno buenísimo. Los redondos los comimos con un poco de mantequilla en su interior o sin nada mojados en un buen café con leche.
Si lo que queréis es que os aguanten varios días os recomiendo más los rellenos que los que no llevan relleno. Supongo que debido a la humedad de la compota de manzana y del cabello de ángel, estos aguantaron tiernos más días que los que no llevaban relleno. Estos últimos se pueden comer previo paso unos segundos en el microondas para calentarlos un poco, pero los rellenos no necesitaban absolutamente nada y seguían muy tiernos.


Espero que os haya gustado.
Un abrazo.